La ganadería regenerativa contempla la producción de forma amigable con el medio ambiente, incentivando la restauración de ecosistemas. Así entonces, el Ministerio de Desarrollo Agrario (MDA) de la provincia de Buenos Aires, a cargo de Javier Rodríguez, junto al intendente de Tordillo, Héctor Olivera y la organización —no gubernamental— Vida Silvestre firmaron un convenio marco de asistencia y cooperación para potenciar las prácticas de ganadería regenerativa entre los productores bonaerenses.
Una práctica esencial es el pastoreo planificado, que busca restablecer la fertilidad natural de los suelos mejorando la biodiversidad con la aparición de nuevas especies. Al respecto, se estima que este modelo incluso es más redituable, ya que mejora la producción animal y también de forrajes. Todo esto se contrapone a las prácticas que causan sobrepastoreo y pérdida de biodiversidad.
Algunas claves para que la ganadería regenerativa funcione es darle el descanso necesario al pasto para que crezca de forma vigorosa, y que las rotaciones sean cortas y planeadas, evitando que los animales pastoreen plantas aún no recuperadas. Esto, sumado a otras atenciones vinculadas al ciclo del agua, la energía solar y los nutrientes.
“Esta es una oportunidad de mejorar la productividad y calidad de la ganadería bonaerense. En un mundo donde la demanda se está transformando, se abren interesantes posibilidades a partir de su difusión”, expresó el ministro.
“Buenos Aires es potencia ganadera. Además, venimos trabajando con el plan de control de enfermedades venéreas, que posibilita una transformación sanitaria y productiva. La expansión de la ganadería regenerativa abre nuevas oportunidades y puede ser muy beneficiosa”, aseguró.
En el marco del convenio, Vida Silvestre va a colaborar en la preservación del Venado de las Pampas, una especie en peligro de extinción que sólo tiene 2.500 ejemplares en el país y menos de 200 en la provincia.
El animal se ve amenazado por la pérdida de su hábitat natural, la cacería ilegal, la transmisión de enfermedades por parte del ganado doméstico y la introducción de especies exóticas, como el chancho silvestre. Sobre este último punto, se acordó controlar la población de cerdos salvajes.
Además, el MDA y la ONG se comprometieron a fortalecer el trabajo conjunto, con tareas de asistencia y cooperación, para promover el equilibrio entre el desarrollo humano y el cuidado ambiental. En ese marco, también se pactó fomentar actividades de investigación y desarrollo tecnológico, para fortalecer las buenas prácticas de ganadería sostenible.
En las recorridas por instalaciones, el ministro fue acompañado por el director provincial de Ganadería, Héctor Trotta y el responsable de la Chacra Experimental de Rauch, Emiliano Pérez.
Fuente: Prensa MDA